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Autismo y lenguaje


Autismo y lenguaje

Autismo y lenguaje , dos palabras que van siempre de la mano a la hora de describir el espectro.

No se concibe hablar de autismo sin hacer referencia al desarrollo del lenguaje de las personas con TEA.

Este paralelismo se establece porque, de una forma u otra, en un área u otra, el autismo siempre se acompaña de dificultades en el lenguaje.

Puede ser en el lenguaje comprensivo, en el expresivo, en el área más formal, o en el área más pragmática. En el lenguaje abstracto, en el simbolismo, pero sea donde sea, el lenguaje siempre es un aspecto importante en el autismo.

La palabra espectro toma sentido en el área lingüística, no pudiéndose establecer una manifestación estándar de las dificultades comunicativas que puede presentar una personas con autismo.

Aquí encontramos la primera dificultad : Todas las formas de presentación del autismo se acompañan de alteraciones lingüísticas diferenciales. En base a esto, es necesario realizar evaluaciones pormenorizadas de esta área en cada caso.

Asociar un patrón lingüístico a todos los niños con TEA, asignando así una terapia generalista, basada en la incorporación inmediata de pictogramas , sin evaluación previa, pues es uno de los grandes errores de la intervención.

No todas las personas con autismo necesitan apoyo masivo de pictogramas, no todas las necesitan para las mismas áreas, y no todas necesitan que se incorpore de la misma forma.

El lenguaje es una parcela de desarrollo extensa y compleja. La más compleja que posee el ser humano. Lo es aún más si hablamos de comunicación como un nivel que agrupa a todos los apectos relacionados con la interrelación. Dentro de este concepto tenemos: lenguaje verbal receptivo, lenguaje verbal expresivo, lenguaje no verbal receptivo y lenguaje no verbal expresivo. Esto lo podríamos aún segmentar más , pero no es el objeto de este post, si no más bien poner en conciencia la complejidad de una habilidad que quiere ser solventada con la imposición generalista de pictogramas.

¿Significa esto que las personas con autismo no deben usar pictogramas? Pues no, pero tampoco que se deban imponer a la primera de cambio.

Os cuento un ejemplo, Cuando las familias llegan a mi consulta habiendo asistido a otro tipo de terapias, siempre les pregunto : ¿qué se ha trabajado anteriormente?.

A esta pregunta la respuesta es la misma: intentaron los picots pero eso a él o ella no le funciona. No los quiere los rechaza.

¿Por qué rechazaría una persona una ayuda que necesita?.

La respuesta es clara : Porque no está ajustada a su necesidad, luego no la considera funcional.

Se debe:

  1. Evaluar la situación en todas las áreas del lenguaje.

  2. Delimitar dónde están las dificultades según los hitos madurativos. A veces se programan objetivos que ni siquiera tocan a nivel evolutivo.

  3. Establecer la línea base de los objetivos.

  4. Programar ayudas para alcanzar el objetivo programado.


Es en este último punto donde más debemos analizar con cuidado cuáles son las ayudas necesarias, y cómo se deben insertar y retirar. Y todo este proceso dependerá en exclusiva de:

área de lenguaje por la que debe iniciarse el programa, nivel de comprensión visul y auditiva.


Con esto podemos armar un programa de lenguaje que sea apto para cualquier afectación de lenguaje que acompañe al autismo.


 
 
 

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