Crear entornos inclusivos en las aulas.
- Rebeca Urquia

- 15 ene
- 4 Min. de lectura

La inclusión de estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el ámbito educativo es clave para garantizar su desarrollo académico, emocional y social.
El modelo PAAIGI ofrece una guía efectiva para adaptar el entorno escolar y responder a las necesidades particulares de estos estudiantes, promoviendo un aprendizaje equitativo y respetuoso.
En este artículo, te muestro alguna de las claves a seguir para mejorar tu aula.
• Entorno predecible: Establecer horarios claros y mantener rutinas consistentes para generar seguridad y reducir el estrés. Estas adaptaciones deben estar completamente individualizadas. Es decir EVITA LOS HORARIOS DESCARGADOS DE FORMA ESTANDARIZADAS.
Los horarios se deben crear en función de las necesidades individuales. Además deben evolucionar, según se van desarrollando las capacidades de la persona.
• Espacios de regulación: Crear un espacio tranquilo dentro del aula donde el estudiante pueda retirarse brevemente para calmarse si lo necesita. Se debe enseñar a usar este espacio de forma efectiva. Es decir, no se trata de que cada vez que no quiera trabajar se dirija a esta zona. Si no que aprenda a identificar sus estados y evaluar qué necesita. Los espacios de regulación deben ser similares a las estrategias que pueda usar en su día a día.
• Transiciones claras: Tanto en cuanto a control de tiempos, como en cuanto a información sensorial. Las transiciones pueden ser dificultosas por tener dificultad para saber cuándo se termina una actividad , pero también porque la transición implique un cambio de espacio. El cambio de espacio es igual a un cambio en los estímulos sensoriales. Las personas con autismo a veces requieren adaptación , por lo que debes conocer cómo estos factores perceptivos pueden influir en el alumno.
Evitar la sobrecarga sensorial y perceptiva, para fomentar un entorno donde el estudiante se sienta seguro y cómodo para asistir y permanecer en el aula.
• Apoyos visuales: Utilizar pictogramas, gráficos y horarios visuales para facilitar la comprensión de instrucciones y tareas. Los apoyos visuales facilitadores de la compensión son imprescindibles, para todas las personas que presentan graves dificultades en la comunicación. Al igual que ocurre con otros apoyos, estos no serán efectivos si se colocan de forma generalizada y simplemente en función del diagnóstico. Por ejemplo, no podemos llenara de pictogramas a un alumno por el hecho de que presente un diagnóstico de autismo. Puede ser que su ayuda visual efectiva sean palabras escritas, guiones. Debes recordar que hay tantos autismo como personas.
• Lenguaje sencillo y directo: Evitar instrucciones complejas o ambiguas. Dividir las actividades en pasos pequeños y claros. Reduce la incertidumbre y apoya a la planificación. Las personas con autismo presentan dificultades en la función ejecutiva. Estructurar la información , ayuda a crear un ambiente de seguridad.
• Herramientas tecnológicas: Implementar aplicaciones o dispositivos que ayuden a la comunicación, como tableros de comunicación o aplicaciones de voz. Recuerda las adaptaciones para el lenguaje escrito , pueden ser un gran apoyo a la comunicación, y el aprendizaje.
• Sensibilización de la comunidad educativa: Realizar actividades para promover la comprensión del autismo entre docentes y compañeros, reforzando valores como la empatía y el respeto. Las actividades dirigidas a la comprensión deben hacer desde la identificación de las diferencias de todos los participantes, no en exclusiva de marcar las diferencias del autismo.
• Evitar etiquetas: Promover un lenguaje inclusivo y evitar términos que estigmaticen. Esto debes tenerlo presente en tu pensamiento diario. La limitación que puede provocar nuestro pensamiento es importante, controla el peso de las etiquetas.
• Celebrar la diversidad: Resaltar las fortalezas y talentos del estudiante con autismo, promoviendo su autoestima y aceptación por parte del grupo. Hazle saber cuáles son sus puntos fuertes, y dale tareas que lo refuercen.
• Interacción guiada: Diseñar actividades en las que el estudiante participe junto a sus compañeros, como juegos de roles o proyectos colaborativos. Muchas personas autistas tienen una alta intención comunicativa. Les encantaría participar de las dinámicas de sus compañeros pero necesitan apoyo para hacerlo de forma efectiva. En estos casos es importante proporcionarles medios prácticos para llevar a cabo las actividades lúdicas.
En el caso de aquéllos que tienen dificultades para iniciar el juego , se deben generar experiencias positivas para fomentar la iniciativa espontánea.
• Modelado social: Utilizar estrategias de modelado para enseñar habilidades de interacción, mostrando cómo iniciar una conversación o resolver conflictos. Recuerda que no solo tú eres el modelo. Muchas veces puede que no seas el modelo más llamativo, por lo que puedes apoyarte de sus dibujos, personasjes, etc más interesantes , para conseguir la atención necesaria.
• Ajustes curriculares: Implementar adaptaciones metodológicas y curriculares si fueran necesarias. Las adaptaciones están para usarlas, pero se deben usar con cuidado y bien adaptadas, no para crear una situación ficticia que justifique otras acciones.
• Estrategias multisensoriales: Utilizar materiales que estimulen diferentes sentidos (imágenes, sonidos, texturas) para mantener la atención y facilitar el aprendizaje. La entrada de la información debe ser multicanal para mejorar el anclaje de la misma. Mientras más capacidad tengamos de transformar un mismo material usando vías de acceso diversa, más facilitaremos el aprendizaje.
• Conductas claras: Distribuir roles claros en actividades grupales para que el estudiante sepa qué se espera de él y pueda sentirse parte del grupo. Que tenga claro qué debe hacer y cómo. Para ello podemos usar apoyos visuales que clarifiquen la conducta.
• Personalización del aprendizaje: Diseñar actividades que se ajusten a los intereses y fortalezas del estudiante, como proyectos relacionados con sus temas de interés. Un mismo objetivo puede trabajarse de forma estándarizada, o puede mostrarse adaptado a intereses. Cuando se adapta a los intereses, se produce una "apertura" atencional, que favorece el acceso a los objetivos curriculares.
• Fomentar autonomía: Dar oportunidades al estudiante para tomar decisiones sobre su aprendizaje, reforzando su sentido de independencia. Usa check list para que la persona desarrolle su concepción de capacidad.
• Evaluación justa: Implementar evaluaciones adaptadas, permitiendo diferentes formas de mostrar lo que han aprendido (como presentaciones visuales en lugar de exámenes escritos).
Se debe asegurar que el estudiante sea un participante activo del proceso educativo y no un observador pasivo.
Crear un entorno inclusivo para estudiantes con autismo siguiendo el modelo PAAIGI implica más que simples ajustes: se trata de construir una comunidad educativa que valore y respete la diversidad. Al aplicar estrategias de presencia, accesibilidad, aceptación, interacción, gestión e inclusión, se favorece no solo el aprendizaje de los estudiantes con TEA, sino también el de toda la clase, fortaleciendo valores de empatía, respeto y cooperación.
Cada pequeño cambio en el aula es un paso hacia una educación más justa y equitativa para todos.




Comentarios