Señales de alerta
- Rebeca Urquia

- 7 ago 2024
- 3 Min. de lectura

Las familias siempre se preguntan cuando deben acudir a un profesional para realizar una consulta de valoración en relación al desarrollo de sus hijos. Dependiendo de la corriente que siga el profesional , pues la respuesta será más o menos conservadora. Lo que sí está claro, y es independiente de cualquier tipo de creencia profesional, es que existen unas determinadas señales de alerta, que indican que el niño necesita una valoración profesional específica. Cada señal se relaciona con áreas y etapas evolutivas diferentes. Es decir, las señales de alarma no son iguales para un niño de 10 meses que para uno de 18. Y , tampoco son iguales en el campo de la cognición que en el campo sensoriomotor. Por eso, como todo, cada caso debe ser estudiado de forma individual. En este post vamos a revisar las primeras señales de alarma que requieren evaluación , y en su caso intervención inmediata.
¿A qué hacen referencia esas señales?
La más importantes es la presencia de alteraciones en la aparición de las habilidades comunicativas iniciales.
Cuando nos referimos a las habilidades comunicativas, no hacemos referencia a la aparición o no del lenguaje oral. Unos niños pueden hablar antes y otros más tarde, aquí el margen de actuación es más amplio, y hace referencia a trastornos de carácter más específico, relacionados con el ámbito del lenguaje.
Cuando hablamos de conducta comunicativa inicial, se hace referencia a todos esos aprendizajes, algunos determinados de manera innata , que permiten la socialización del individuo , y por tanto, el aprendizaje social espontáneo.
La falta de estas habilidades podría indicar una alteración en el área de la comunicación social, que se podría relacionar con un TEA, un TEL, o un trastorno pragmático, dependiendo de la influencia e intensidad del mismo.
Si observa cualquiera de las siguientes señales mantenidas más allá de los 14 meses, contacte con un profesional.
Ausencia de sonrisa social. Los bebés deben sonreir de manera espontánea al adulto cuando este le hace una carantoña o le sonrie. Es un acto reflejo , que se produce alrededor del mes y medio , dos meses de vida. Para detectar su déficits se puede esperar hasta los 3 meses, ya que cada niño madura de forma distinta.
Ausencia de atención conjunta. Es la capacidad que tiene el bebé para coordinar su atención , con la del adulto para alcanzar un interés común.
Esta puede dividirse en :
Atención a las personas , que aparece de los 0 a los 3 meses. hace referencia al interés innato dirigido al contexto interpersonal , con lo que los bebés contactan visualmente con los adultos del entorno.
Seguimiento de la mirada, desarrollada entre los 3 -6 meses, permite seguir visualmente tanto objetos como personas.
Protoimperativos, desarrollados entre los 6 y los 9 meses, aparece el señalado o la vocalización como forma de llamar la atención del adulto, así como la alternancia de miradas para dirigir la atención del adulto.
Protodeclarativos, el bebé busca compartir experiencias con el adulto, muestra objetos, mientras usa el contacto visual como forma de compartir, responde a gestos como el señalado del adulto, comienza la comprensión de estas conductas. De 12 a 15 meses la atención conjunta está establecida , permitiendo a los bebés participar activamente en actividades como mirar cuentos, canciones, juegos compartidos, etc. Aparece aquí la respuesta a instrucciones sencillas.
Atención conjunta compleja, De los 15-18 meses aparece la comprensión de intenciones más complejas, apareciendo los juegos colaborativos, en lso que introducimos sorpresas , o errores como forma de divertir al menor. Inicia la comprensión de las emociones.
Es por este motivo que en la revisión de los 18 meses se detectan las situaciones de alarma, porque en esta etapa debe haberse establecido el inicio de la atención conjunta.
La atención conjunta es fundamental para el desarrollo social , emocional y lingüístico de los niños. Permite el aprendizaje social, que es imprescindible para el correcto establecimiento del lenguaje y la socialización.
Pero, ¿se debe esperar a los 18 meses para iniciar consulta? NO, cuando se observan que los primeros hitos no se han alcanzado, por ejemplo , con 12 meses no hay atención a las personas , sonrisa social o seguimiento de las personas, se debe iniciar evaluación. Hay que recordar que mientras antes se inicia la intervención menor es el impacto sobre la persona de las dificultades.
Así que , si tienes dudas, consulta a un profesional, no lo dejes pasar. Si no es nada , bienvenido sea, y si hay una dificultad harás el camino más fácil para tu peque.




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