Tel y Autismo
- Rebeca Urquia

- 14 ago 2024
- 3 Min. de lectura

Si tu hijo o hija recibió diagnóstico de estar en la parte más alta del espectro autista, puede ser que te enfrentaras, durante mucho tiempo a la posibilidad de que se tratara de un caso de TEL en vez de un caso de autismo.
TEL y autismo son frecuentemente confundidos, o mejor dicho, es difícil en muchas ocasiones, determinar en fases tempranas de cuál de los dos trastornos del neurodesarrollo estamos hablando.
¿Por qué se confunden en tantas ocasiones?. Ambos trastornos comparten las dificultades en el uso pragmático del lenguaje. En los dos existen dificultades tanto a nivel expresivo como receptivo. Y en fases tempranas, donde el lenguaje está en desarrollo, las dificultades comprensivas asociadas al TEL pueden generar dificultades en la socialización, haciendo esta más anómala que la esperable para los niños de su edad.
Además , como he comentado en varias ocasiones, las dificultades sensoriales no se asocian en exclusiva al autismo, sino que se dan en otras alteraciones del neurodesarrollo, como ocurre en el TEL.
Es frecuente que si se observa alteración en la comunicación, acompañada de dificultades sensoriales, se adjudique la etiqueta diagnóstica de TEA de manera casi directa. Pero no siempre esta etiqueta es adecuada.
Las personas con TEL presentan una mejor intención comunicativa, pero siempre y cuando que no lo comparemos con TEA de alto funcionamiento, o la expresión que tiene el TEA en niñas, donde la intención comunicativa se halla intacta. Luego, tampoco la intención comunicativa seria un elemento plenamente discriminatorio entre ambos trastornos.
Creo que a estas alturas puedes intuir la dificultad que entraña este diagnóstico diferencial cuando estamos entre un TEA grado 1 y un TEL. A veces es más lo que los une que lo que los diferencia. Es por eso, que muchos diagnósticos se mantienen en abierto hasta que se puedan evaluar las funciones lingüísticas en toda su extensión.
¿Es malo que me dejen el diagnóstico abierto tanto tiempo? . Pues la verdad es que no, siempre y cuando no se inicie una intervención "estándar TEA". Es decir, el diagnóstico tendría que determinar la presencia de alteraciones sensoriales, de lenguaje expresivo y comprensivo, y en qué nivel. A partir de aquí , programarse una intervención que se dirija a las necesidades específicas de la persona. ¿Cómo está la atención auditiva? ¿Cómo está la planificación ? ¿el uso de concepto?....
Si iniciamos intervención estándar TEA pero estamos ante un caso de TEL puede ser que retrasemos al evolución de la persona, al no darle los soportes necesarios para superar sus necesidades.
¿Existen claves para diferenciar en observación ambos trastornos? . No existen claves como tal, pero sí hay indicadores, que nos deben hacer sospechar que debemos realizar una evaluación más pormenorizada.
Las personas con TEL tienen un avance más rápido en la superación de las dificultades de lenguaje en relación a la socialización. Tiene menos dificultad en tareas de teoría de la mente no dependiente de lenguaje, y resuelven mejor la identificación de emociones. En concreto, las dificultades están más asociadas a la propia comprensión del lenguaje, más que a los procesos sociales del lenguaje, con lo que , con apoyo el avance en esta área es diferencial.
Pero, no debemos infravalorar el TEL . Las personas con TEL necesitan igualmente apoyo extensivo que se prolonga en el tiempo, afectando al aprendizaje académico. Luego, no significa que si tienes TEL solo necesitas el logopeda un tiempo y listo. Es una afectación lingúística extensa, luego requiere de apoyo en varias áreas secundarias.
Si tienes dudas sobre este tema déjalas en los comentarios, y seguimos avanzando.




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